19 nov. 2006

Como la vida misma

Flickr


Hay un compañero que baile que siempre sabe cómo anda uno (y no precisamente en el baile del tango sino en la vida, en sus relaciones)

Ni bien se sale a bailar con él, traduce:

-Lindo, nena. Pero hoy te me estás colgando.
Entonces una trata de relajar el brazo por encima de su hombro, erguir más el torso, tensionar el estómago.
-Ahora está mejor. Así vas bien, ves?

O si no:
-Bravo! No tengas miedo, es un abrazo. Nada más. No te asustés...

Otro día:
-Entendiste las marcas, pero tenés que aprender a confiar. No, no te vas a ladear. Dale, que en el próximo tango nos mandamos con cambio de frente. Vamos juntos. Yo te marco. Vos, confiá!

Siempre me quedo con la intriga (porque mientras se baila no se habla):

¿Éste es psicólogo, o el tango es de no creer?

Otros post de tango:
El nuevo turismo milonguero

Si usted no es milonguero, que no se note...

Zapatitos de cielo

4 comentarios:

maxtango dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
maxtango dijo...

¡Hi soy max, el tango me elige hace años, y desde entonces, lo único que deseo hacer es bailar, todo el resto es allí justo porque necesito sobrevivir, yo es web designer, mi novia es gran bailarína del tango y ella piensa afortunadamente la misma manera… acabo de desear decir hola!

Si quere, puede visitar el me blog personal de tango que es:
http://clandestinotangoclub.blogspot.com

Paula Carri dijo...

Sí claro, ahora voy a ver tu blog. Gracias por hacer un comentario. Creo que bailar es una meditación, o más. Cuando estás haciéndolo desaparece el resto del mundo. Dónde van a milonguear? Tal vez nos crucemos en alguna oportunidad. Si desean, envíenme un mail.
Espero que te guste mi blog, lo hago para gente como vos, que elige Argentina desde el corazón.

Paula Carri dijo...

Estoy viendo el blog. Entiendo que están en Verona, verdad? Yo estoy en Buenos Aires...

Google