22 abr. 2007

Gallo de pelea

Chi Hsing Tzu criaba gallos de pelea para el emperador Hsuan. Estaba entrenando un ave muy buena. El emperador no dejaba de preguntarle si el gallo estaba listo para pelear.
-Todavía no -contestó el criador-. Está que arde. Está dispuesto a iniciar una pelea con cualquier otro gallo que vea. Se muestra engreído y demasiado seguro de sí mismo.
Al cabo de diez días volvió a contestar:
-Todavía no. Se enciende en cuanto oye cacarear a otro gallo.
Y diez días más tarde:
-Todavía no. Sigue teniendo esa mirada fiera y encrespa las plumas.
Después de otros diez días, el criador dijo:
-Ahora está casi listo. Cuando oye cacarear a otro gallo ni siquiera pestañea. Se queda inmóvil como un pedazo de madera. Es un luchador maduro. Los otros gallos le pondrán la vista encima y saldrán corriendo.

Historia del sabio taoísta Chuang Tzu. Extraída de "Cuando el calzado es cómodo, te olvidas del pie".

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