6 dic. 2006

El problema de los argentinos (2): También es el de algunos extranjeros

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El ex embajador venezolano en Argentina, Roger Capella, en Caracas durante el tramo final de la campaña que llevó a la reelección a Hugo Chávez.


El pasaje del ex embajador Roger Capella a Venezuela a fin de participar en el último tramo de las elecciones presidenciales que dieron reelecto a Hugo Chávez era un pasaje de ida. El presidente venezolano ya había tomado la decisión cuando lo mando llamar a su pais.
El malestar comenzó con la caída libre a que se vio sometido el piquetero Luis D'Elía, ex funcionario kirchnerista y archienemigo de Alberto Fernández (jefe de Gabinete nacional) y su desubicado apoyo al pueblo iraní en la jornada fatídica que selló su alejamiento (al menos por un tiempo, nunca se sabe... y menos en Aryentina) del actual gobierno nacional.

En declaraciones al diario La Nación publicadas hoy, Capella se defiende de acusaciones diciendo que "yo nunca cometí ningún tipo de intromisión en los asuntos internos de la Argentina. Además, resulta curioso que me pregunten a mí, cuando, si mira en los diarios, hay muchos otros embajadores, no precisamente latinoamericanos, que tienen y tendrán reuniones y encuentros con funcionarios y dirigentes políticos y desarrollan una agenda propia. ¿Son ésas intromisiones?"
Hay, Capella... ¿nadie le explicó que los diarios reflejan lo que se les da la gana o lo que a "alguien" se le da la gana, en lo que a esta altura ya se considera parte de las leyes del mercado periodístico y político? Porque si lo que pretendió es deslizar una ironía, ya no lo es.

Siguiendo en su tono de "yo no fui" (que es tan abierto que estoy empezando a creer que no es simulado) dice "estuve con D'Elía, pues por mi casa ha pasado mucha gente. Pero lo demás fue una versión manipulada". (se refiere a las acusaciones de que él le habría "llenado la cabeza" a D'Elía para que se pronuncie públicamente a favor de Irán).
Y continúa: "Es igual que yo lo invite a comer a usted y días después usted cometa un asesinato" (tal vez debió decir suicidio, o más bien suicidio político?)"¿Yo qué tengo que ver? No tuve nada que ver con lo que dijo D'Elía. El es libre de dar sus opiniones y posturas. Además, en ningún momento me metí con los israelíes".

Si alguien va a cenar a tu casa, si comparten ideas afines, si tu pais les está dando un merecido apoyo a grupos piqueteros y movimientos de los sin tierra, si ambos son ciudadanos de países que no están a favor de Israel en el conflicto, nunca, pero nunca de las veces en que han dialogado, tocaron el tema Irán? Pues no. Eso es al menos lo que afirma hoy Capella en La Nación: "En ningún momento toqué ese tema. No está en mi agenda".
Ok. Si eres embajador y el otro se acaba de mandar una terrible, admitirías que pensás igual?

Pero a veces es mejor un "mea culpa". Sobre todo cuando la culpa ya está echada. Y hechada.
Seguramente los piqueteros "duros" -pero kirchneristas- sentirán el impacto de la salida de Luis D'Elía y de Roger Capella. Hay una realidad: Raúl Castells y el otra ala de los piqueteros, los "fashion" van quedando al frente de los "reclamos". Y circunscriptos a Puerto Madero. Bien lejos de los verdaderos sin tierra.

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