25 jun. 2007

Ahora

Ya está. Ya ganó. Ahora, ¿no podría darnos la sorpresita de hacer por la cultura todo lo que ya sabemos que no le importa?

24 jun. 2007

Con el correr del tiempo

Hace días que me tiene obnubilada este poema de Borges. No sólo por su belleza sino por lo que cuenta de él. En 1915 Borges vio en lo alto de un museo una campana. Y escribió el poema sobre ello en ¡1976!


Hacia 1915, en Ginebra, vi en la terraza de un museo
una alta campana con caracteres chinos.
En 1976 escribo estas líneas:

SIGNOS
A Susana Bombal

Indescifrada y sola, sé que puedo
ser en la vaga noche una plegaria
de bronce o la sentencia en que se cifra
el sabor de una vida o de una tarde
o el sueño de Chuang Tzu, que ya conoces
o una fecha trivial o una parábola
o un vasto emperador, hoy unas sílabas,
o el universo o tu secreto nombre
o aquel enigma que indagaste en vano
a lo largo del tiempo y de sus días.
Puedo ser todo. Déjame en la sombra.


Jorge Luis Borges. Obra Poética (La Moneda de Hierro). Editorial Emecé.

20 jun. 2007

Tres hermanas provincianas

La plata no alcanza para nada. Pero basta que quiera uno utilizar un buen porcentaje de un billete de 100 en algo, una lata de pintura impermeabilizante, por caso, para que la respuesta sea: -noooo, no hay cambio.
No sabía por qué había ido hasta el banco que quedaba a 5 cuadras en vez de el super chino que estaba a la vuelta. Si yo a mi ex barrio lo conocía tan bien. Pero fui al banco. En la fila descubrí que existía alguien más pajuerana que yo para los trámites. Estaba de espaldas a mí, mirando a la cajera. Le decía: que tenía que hacer un depósito pero que no recordaba el número de su cuenta, que ¡hay! si encontrara alguna boleta vieja sería más fácil, que si no le daba un documento. Faltaba que le ofrezca a la atosigada cajera alguien que atestigue que ella era ella. Pero, claro, no sabía que tenía un conocido en la fila. Pero enseguida encontró un ticket viejo, la cajera dijo su nombre y ahí comprendí todo. Era mi antigua compañera de secundario. Aplicada, casi mejor promedio, casi la más chic del colegio (si no fuera por su hermana mayor), casi la más comprensiva, casi la más descreída de sí. ¡Paula! nos dijimos cuando se dio vuelta. En el nombre, éramos iguales.
-Dale, hace tu trámite, te espero.
No era porque tuviera mucho tiempo. Debía estar en el centro de kinesiología en tres cuartos de hora. Pero cómo no me iba a esperar.
-Ví la nota sobre el cura Von Wernich, me dijo. -Mi padrino, el represor!, agregó con una sonrisa burlona.
-Sí, en unos días empieza el juicio oral. ¿Había sido tu padrino de egreso? No recordaba ese detalle.
No recordaba tampoco las reflexiones acertadas de Paula y su dureza de carácter. Su calma aún en la prisa. Su belleza tranquila y su destreza en la vida cual surfista entre la ola. No recordaba esa postura provinciana con que intercambiábamos -entre sonrisas de felicidad y extrañamiento- noticias de su hermana dermatóloga de 'estrellas' con la que trabajaba a veces (porque "mucho con los hermanos no está bueno, viste?" me había dicho), su otra hermana curadora y crítica de modas. De la mía socióloga y de la cineasta. De mi "avance interruptus" profesional.
-Che, no pude ir la vez que se reunieron los de nuestra promoción, me disculpé.

Me contó detalles de vidas ajenas narrados a las apuradas. Mudanzas y desengaños amorosos que me resultaba imposible asimilar. Nombres que recordaba para rostros que ahora serían diferentes y adultos.
-En fin, a casi todos les fue mal- resumió.
¿Cómo nos va, según tu certera vara, Pau?. Tuve ganas de preguntarle varios diagnósticos. Pero la dejé ir. Se le haría tarde.
-Sí, mejor me tomo el subte. Esperá, ¡Uia! ¿qué le pasa a ésta que se sentó en el escalón? Está descompuesta. Andá, Pauli.
Me fui. La dejé en la puerta del subte con su apuro y sus nociones de medicina.

Quedaron flotando en el aire nuestro pasado de pueblo chico e infierno grande y no del todo conocido (sobre todo en la parte del infierno). Nuestro final de quinto año, cuando de una cariñosa pero exigente pateadura nuestros familiares nos habían enviado del medio del campo a Santa fe y Callao sin escalas.
Nuestra tácita unión por ser las del medio de tres hermanas provincianas.

14 jun. 2007

¿Son o se hacen?

Ahora -según informa el periódico Ambito Financiero- parece que el ingeniero Blumberg no es tal. Que no tiene el título de ingeniero, aunque sí una autorización alemana para trabajar en fábricas. Tras la ruta de Telerman, Blumberg (posible candidato a gobernador de la Provincia de Buenos Aires por la fuerza de Mauricio Macri) continúa sin desmentir la información. Algunos medios señalan como una campaña sucia del oficialismo la ventilada falsedad del título universitario a días del ballotage para la elección de jefe de gobierno porteño.
A los que señalan que Telerman no fue el único (en falsear su condición de egresado universitario) se los tilda de "peladistas". A los que sospechan de una campaña sucia, de macristas. A los que se quejan de que un personaje público y político del PRO se presente como lo que no es, de kirchneristas.
¿Para cuándo sopesar el hecho en sí, más allá de las connotaciones o los oportunismos?
¿Sobran los que se creen un gil si no le hacen caso a Cambalache? Así andamos.

13 jun. 2007

El problema de los argentinos (4)

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-Votan con el estómago pero pretenden que el candidato ganador gobierne con la cabeza...de un genio.

-Si se abren los molinetes de subte como medida de protesta: "no está bien, no quiero estar fuera de la ley". Si se les dice que paguen el pasaje: "Y por este servicio de mierda, ¿tengo que pagar?

-Sobre un posible novio-a que tuvo muchos novios, dicen: "es una trola". Si salió con pocos, "le falta experiencia".

-Si es fiel: "me aburre, a mí me gusta competir". Si deja que alguien la-lo halague, "es una p..."

-Cuando te hacen un favor y vos le decís "gracias", ellos responden "no te preocupés, para qué somos amigos". Te enterás del para qué cuando te piden plata, tu auto nuevo y tu quinta para ir con 18 amigos. Ante el NO, se enojan mal y te acusan de ingrato.

-Se quejan -a viva voz y en medio de la sala de espera- del que no paga el bono voluntario en un hospital público (sin saber si puede pagar o no) pero ellos adeudan TODOS sus impuestos.

-LLaman "retrógrado" al que es capaz de vivir sin msn, twitter, sms, pero ellos escriben como el culo y no se enteran que existe el corrector ortográfico.

-En Haití se hallarían como pez en el agua. Pero quieren que Argentina sea Suiza.

-Su percepción -casi siempre errada- a la hora de votar se limita a si con ese candidato en el poder habrá más planes de pago en la compra de electrodomésticos (o de cualquier otra cosa).

-No quieren frío ni calor (pero se enojan si pronunciás la palabra tibio). No quieren blanco ni negro (pero odian el gris).

-No tienen término medio pero odian los extremos. Y encima, sufren si todo queda en nada.

4 jun. 2007

de Blanco

El futuro, o el tiempo a venir está preestablecido entre dos paralelas. Podemos transitar por la orilla, en la cresta de una ola o en las profundidades, donde también hay vida. Podemos transitar o ser arrastrados.

Preocúpate, pero no demasiado. La vida sigue su curso y siempre contenido en el tuyo.

Miguel Maciel Blanco, Después de Mañana.
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