16 may. 2007

A-cerca



No he dejado de postear porque estoy escribiendo un post explosivo.
No he dejado de postear porque mi oficio periodístico me lo impidió.
No he dejado de postear porque me ocurrió alguna cosa que ocupó todo mi espacio.

He dejado de postear porque he descubierto que soy procrastina. O sea, que la procrastinación me puede.
Postergo todo lo que esté a mi alcance postergar. Basta que algo apenitas manifieste su condición de problemático para que lo haga a un lado. Lo aplace. Diga -y me diga- "luego me fijo". Y, a veces, nunca más. Las explicaciones oscilan entre miedo al fracaso, miedo al éxito o indecisión.

Algunos sostienen que los remedios de antes son los más efectivos y que resulta óptimo repetirse la frase "no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy". ¿Pero es que no entienden que la indecisión es una parte importantísima del problema? A los procrastinizados se nos puede ir el día con una sola pregunta:¿qué debemos hacer? Eso sí, debo admitir que una vez que la resolvemos no nos mueve nadie de nuestros 13.

He buscado en internet alguna autoayuda de emergencia. Pero el link que decía: "la solución contra la desidia" había sido dado de baja. Sólo hallé una página que se ofrecía a hacerme un test para conocer mi nivel de desgano. Pero era en inglés. Y a esta altura ya entenderán que la desidia, sumado al determinante dato de que mi profesor de inglés en el secundario fue el cura Von Wernich (aunque esa historia no la contaré ahora), me ha impedido aprender ese idioma. Y el traductor de Google no llega hasta las ventanas emergentes.

Al menos mi procrastinación y mi desconocimiento de idiomas foráneos me ha dado una ventaja: No sufro de intercrastinación, un mal que afecta a la mayoría de los geek (categoría en la que tampoco entro por las razones arriba explicitadas). La intercrastinación es el perdedero de tiempo de los que trabajan en medios digitales, de los que son adictos a la web o especialistas en gadget. Postergan responder ese mail o clasificar la información que han ido recogiendo y por cada búsqueda concreta pierden el triple de tiempo en sitios intrascendentes hasta para el que los escribe.

Lamento si con esta información alguien descubre lo que no sabía -hasta ahora- sobre sí mismo (parece que "la comunidad" no para de crecer).

No es que no haya temas sobre los cuales postear. Los políticos en campaña nunca nos privarían de semejante placer. Tal vez, mañana.

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